SAN BERNARDO.- Es un lugar donde los alumnos del Trastorno del Espectro Autista (TEA) desarrollarán habilidades motrices, generarán estimulación sensorial y tendrán un espacio de calma cuando presentan desregulaciones. Estas son las principales características de la nueva sala de Estimulación Sensorial y Psicomotricidad de la Escuela Especial “Profesor Antonio Oroz”, de San Bernardo, implementada por Weir a través de su política de Responsabilidad Social Empresarial.
“Este espacio lo necesitábamos hace mucho tiempo, pero su alto costo no privaba de él. Así que el aporte de Weir nos llega en un gran momento, y le agradecemos a la empresa tener una política de Responsabilidad Social Empresarial que impacta directamente a niños y niñas que no tienen muchos beneficios”, señaló Marly Pérez Alvarado, jefa UTP del establecimiento educacional tras el corte de cinta.

En tanto, Robinson Recabarren, director del recinto educacional, destacó que “esta donación siembra una semilla de esperanza profunda, más allá del equipamiento técnico. Cada rincón de esta sala representará una oportunidad para que un niño aprenda a regular sus emociones, a comunicarse con su entorno y a sonreír con mayor seguridad, un niño feliz, es un adulto inteligente, decían don Bernardo Recabarren y Elena Oroz Flores, nuestros fundadores”. “Para nosotros, TEA es ‘talentos especiales admirables’, por lo que todo esto tiene gran relevancia”, resaltó.
WEIR: “APORTAMOS A LA EDUCACIÓN”
Tras recibir un obsequio por parte de la comunidad educativa y develar una placa recordatoria, el HR Manager de Weir Minerals Latam, Alejandro Gómez, comentó que “el trabajo que tienen acá profesores, profesoras, asistentes de la educación y el personal es muy dedicado, con mucha vocación y cariño. Nosotros, con un pequeño granito de arena, aportamos a la educación de niños y niñas. Estamos súper contentos de aportar en algo que les servirá mucho a los alumnos. Asimismo, aplaudir a los papás y mamás, que desarrollan un trabajo impresionante para sacar adelante a sus hijos e hijas”.

Por su parte, la concejala de San Bernardo Mariela Araya precisó que “a veces es difícil llevar el día a día con hijos e hijas que tienen una condición diferente, pero siempre hay alguien generoso. Y en esta oportunidad la empresa privada Weir, exVulco, se puso la mano en el corazón y quiso aportar para que en la escuela sean mucho mejores y más completas las terapias de los niños y niñas”.

CLAVE TRABAJO COLABORATIVO
Los apoderados Escuela Especial “Profesor Antonio Oroz” tuvieron la oportunidad de conocer la nueva dependencia, empapándose de un lugar pensado e ideado para sus hijos e hijas.
“Llegamos a la escuela y nos encontramos con esta gran sorpresa, que es tener un espacio donde mi hija podrá trabajar todo el tema sensorial y desarrollar mucho mejor sus potencialidades. Felicitar a Weir porque acá el trabajo colaborativo es clave, y ojalá que muchas más empresas sigan este ejemplo y también puedan aportar, todo en función del bienestar de nuestros niños”, precisó la apoderada Carolina Saavedra.
Por su parte, Hernán Concha comentó que “cuando me enteré que tendríamos una nueva sala me alegró mucho, porque será un aporte fundamental para los niños y niñas, quienes están en una etapa especial de su crecimiento. Respecto del aporte de Weir, decir que es clave, porque la empresa privada está cuando no llega el Estado. Es un aporte grande que realiza Weir a la comunidad, sobre todo la estudiantil”.
Por último, Romina Sandoval aseveró que “esta sala ayudará mucho a los chiquillos, porque son cosas innovadoras. Necesitan muchas terapias, por lo que los terapeutas del colegio también serán beneficiados. Y es perfecto, que la empresa privada y escuela trabajen unidos y buscando el bien común. Y sería ideal que esta fuerza conjunta nos reporte más ayudas”.






